
De nuevo otro hallazgo que me ha enamorado al instante en la web de H&M Home! Esta vez un jarrón-macetero que me parece precioso!


De nuevo otro hallazgo que me ha enamorado al instante en la web de H&M Home! Esta vez un jarrón-macetero que me parece precioso!

Me gusta pasar de vez en cuando por la web de H&M Home, y esta semana he tenido un inesperado hallazgo para el recibidor. Un precioso plato en forma de manos extendidas de cerámica color blanco.

Desde que tengo el mueble del recibidor (aqui) hace ya 4 años estoy buscando un vacíabolsillos que se salga de lo típico, y ha sido imposible encontrar nada que me encajara. Al abrir la puerta de la calle es lo primero que se ve, y quería algo especial. Ahora me encanta abrir la puerta y ver ese gesto de manos abiertas que no sabes bien si están esperando a recibir o a dar!

La semana pasada llegó a casa este pizpireto pajarillo de barro que encontré cuando me daba una vuelta por la tienda del Museo Picasso de Barcelona tras visitar la exposición de esta temporada.

Desde siempre los pájaros han sido uno de mis animales favoritos y han estado muy presentes en mi vida, en especial durante mi infancia, de la mano de mi tío Francisco que criaba canarios y tenía un aviario con perdices, faisanes y una pareja de pavos reales.

Me llamó enseguida la atención por estar hecho de barro, porque es áspero pero a la vez tiene una forma coqueta y por el color, que me encanta, muy al tono de los muebles. Hace tiempo que quería hacerme con alguna pieza de barro o cerámica rústica pero no encontraba nada que me encajara, y con esta pequeña figura ha sido amor a primera vista!

En el balcón de casa de mis tíos siempre tuvieron las golondrinas un nido (y siempre me pregunté porqué ellos merecían ese honor y yo no!). Desde niña es un ave que me ha llamado la atención, por las migraciones, por su vuelo, su canto, su memoria, su anidación… Y, aún hoy, me hace pensar en las tardes de verano, en atardeceres, en lealtad, en felicidad.
Desde hace años guardo una pequeña golondrina de cerámica negra recuerdo de casa de mis tías (las golondrinas de porcelana negra durante décadas fueron un clásico en las casas españolas), pero al tener mi piso no supe bien dónde colgarla, así que la dejé en un cajón a la espera de inspiración.

En Lisboa las golondrinas de cerámica son un souvenir muy habitual y en la habitación de un coqueto apartamento de la Alfama (AirBNB Feel Alfama at BCA, Cascão 18) encontré la inspiración. Varias golondrinas «volaban» sobre el cabecero de la cama en una habitación minimalista muy parecida a la mía.

En una calle también de la Alfama encontré una encantadora tienda local dónde me hice con varias de ellas, y adapté la idea en la pared del cabecero de mi cama.
Antes de colocarlas probé la distribución de dos maneras:
Con los puntos así marcados coloqué unos fija cuadros Fischer que no necesitan taladro y apenas dejan marcas al retirarlos y colgué las golondrinas.
Si no tenéis ocasión de pasar por Lisboa y no os importa dejaros un dinerito en un capricho, os dejo aquí las golondrinas de cerámica negra que más me gustan de la Real Fábrica Española, creadas a partir de los moldes originales de la fábrica de cerámica valenciana del artista G. Martinez. Me encantan porque son negras y blancas, con el esmaltado en un degradado precioso. Están disponibles en packs de 6 o también sueltas, empaquetadas en una caja con toda su historia bien contada en el interior.

Hoy por casualidad he entrado en la web de H&M Home, y… flechazo! He encontrado unas piezas en blanco y negro de metal repujado con puntos pintados, que me parecen ideales para el giro que le estoy dando a mi casa, para intentar darle más personalidad al «blanco nuclear» que lo inunda todo.
El macetero mide unos 15 cm de diámetro y lo mismo de alto.

El jarrón mide unos 30 cm de alto y 7 de diámetro en la parte superior. Creo que quedará muy bien junto al macetero.

El marco es para fotos de 15 cm x 10 cm, y completa el conjunto. Me gusta mucho la forma irregular.

Definitivamente creo que las piezas de color negro son muy resultonas, y éstas, en metal en lugar de cerámica como suelo verlas, me han conquistado a primera vista! La idea me ronda desde que conocí la casa de María Vázquez de DrLivinghome, que incluso tiene un DIY de cómo hacer una maceta decorativa de este estilo.
Espero recibirlas pronto, les espera su sitio sobre la cómoda de mi habitación.
Fotos: H&M Home, DrLivinghome.
Hace años tuve un acuario en casa y recuerdo que lo que más me gustaba era decorarlo con las planta acuáticas y cuidarlas y verlas crecer a través del cristal. Plantas que crecían ilimitadamente y que acababan invadiendo el espacio vital de los sufridos peces.
En esa línea, pero con plantas de crecimiento mucho más recatado, está esta forma de decorar con plantas que consiste en utilizar recipientes de vidrio con grava para hacer composiciones con plantas crasas o suculentas.

Las plantas crasas o suculentas tienen alguna parte (el tallo, las hojas o ambos) que se ha convertido en un almacén de agua, por lo que pueden sobrevivir en entornos secos o con poca agua. No necesitan riegos frecuentes, siendo a menudo suficiente para que se mantengan perfectas tan solo pulverizarlas con agua y estar expuestas a la luz del sol.

Son una solución para tener plantas en casa con muchas ventajas:

Algunas de las variedades más conocidas son:




Un precioso jarrón que queda bien dónde lo pongas! fue amor a primera vista!

Ha pasado por el aparador del comedor, por la cómoda de mi habitación, y ahora luce en el recibidor dando la bienvenida a casa con unas amapolas del mismo color.
Llevo tiempo dándole vueltas a completar la zona del comedor con una librería, me encantan los salones que veo en los que junto a una gran mesa de comedor se ve una librería o un conjunto de estantes repleto de libros, objetos y fotografías. Aunque también es cierto que temo que luego en la realidad me dé sensación de desorden.
Desde el año pasado suelo pasar a menudo por la web de Maisons du Monde, y cada vez más me encuentro en las colecciones con artículos que encajan en el aire retro que me gusta para mi casa.
Hace poco encontré esta imponente librería con puertas y cajones, todo en nogal macizo, de la serie BUCKINGHAM. Me parece que tiene una línea impecable que coordina a la perfección con los muebles de nogal de mi salón, por el color y por el detalle de las esquinas redondeadas. Si no fuera por el precio (999 €) creo que ya la hubiera comprado, estoy enamorada!

La medidas aproximadas son de 160 cm de ancho por 190 cm de alto, con un fondo de unos 40 cm. Una pieza con mucho carácter y personalidad!

La Serie BUCKINGHAM de Maisons du Monde tiene una línea Mid-Century Modern elegante y muy sofisticada en todo el mobiliario.

La mesa de comedor, extensible, es muy similar a la mía.

La mesa de centro me parece preciosa, es una de las candidatas para cambiar la VITTSJÖ de IKEA con la que me apaño de momento. Tiene la gracia, al igual que la consola, de que todo el lateral es un gran cajón que queda perfectamente disimulado cuando está cerrado.
El escritorio me parece, justo a la librería, una de las piezas con más encanto de esta serie. Tiene una gran superficie, pero a la vez una estética muy liviana.

El mueble para el televisor sigue la línea del aparador, y al igual que éste, cuenta con unas patas que lo elevan respecto al suelo. Prefiero los muebles así, por la facilidad para limpiar que esto da y por la sensación de espacio que genera al prolongar el suelo visiblemente.

¿Qué os parece esta línea? ¿Conocíais los muebles de Maisons du Monde?
Desde niña los pájaros han sido uno de mis animales favoritos y han estado presentes en mi vida, en especial, en casa de mi abuela mientras vivió su hermano, mi tío Francisco, que criaba canarios y tenía un aviario con perdices, faisanes y hasta una pareja de pavos reales. Me recuerdo de niña observándolos fascinada durante horas.

Por eso cuando descubrí a este enigmático pajarillo, de formas mínimas y color oscuro, me encapriché enseguida! Fue después cuando he sabido que se trata, nada más y nada menos, de uno de los iconos del diseño nórdico – escandivo desde los años 50.

La historia del Eames House Bird es curiosa. Fue popularizado por la pareja de diseñadores Eames, Charles y Ray, que adquirieron un señuelo de madera para cazadores de aves en sus viajes en las montañas de los Apalaches.


El pájaro negro, tallado y pintado se convirtió en una pieza central de la sala de estar Eames y pronto comenzó a aparecer en muchas de sus sesiones fotográficas de productos de forma que se convirtió en un modelo muy solicitado en los años 50.

Después de pensar y comparar precios, me decidí a adquirir una réplica, y estoy contentísima! Me parece que dónde lo coloque, queda bien. En especial lo prefiero en el salón, dónde lo iré cambiando de ubicación: en la zona del televisor, sobre el aparador o en alguna estantería.

El pobre no siempre ha conquistado a mis invitados a la primera, (incluso alguna vez han sugerido echarlo a volar por la ventana!) pero al final se acaban reconociendo que queda genial!
Esta semana he encargado a la Shop Online del Moderna Museet de Estocolmo una lámina que he visto en muchísimas fotos de ambientes nórdicos y escandivos por internet.

Los móviles de Alexander Calder (1898-1977) son las piezas más conocidas de este artista norteamericano. El de la lámina se conoce como The Forest is The Best Place y data de 1945.
De primeras no me hace mucha gracia decorar con objetos demasiado «tendencia» porque acabas teniendo una casa como la de todo el mundo, pero lo cierto es que esta lámina me gusta especialmente, me sugiere una sensación de limpieza y equilibrio, la veo elegante y sutil.
