
De nuevo otro hallazgo que me ha enamorado al instante en la web de H&M Home! Esta vez un jarrón-macetero que me parece precioso!


De nuevo otro hallazgo que me ha enamorado al instante en la web de H&M Home! Esta vez un jarrón-macetero que me parece precioso!

Esta foto de la cuenta de Instagram de lauvhaug (Oslo, Noruega) me ha parecido toda una inspiración y una idea para copiar al instante!
En su día me hice de una colcha de TEXTURA color blanco inmaculado muy parecida que, aunque es preciosa, nunca veo el momento de poner porque se roza con mirarla, se arruga, se mancha… y todo son disgustos.
Con esta colcha problema solucionado! el color más sufrido no puede ser, y el resultado, combinado con el color blanco, las plantas y esos dos cojines tan acertados me parece súper resultón!

En el balcón de casa de mis tíos siempre tuvieron las golondrinas un nido (y siempre me pregunté porqué ellos merecían ese honor y yo no!). Desde niña es un ave que me ha llamado la atención, por las migraciones, por su vuelo, su canto, su memoria, su anidación… Y, aún hoy, me hace pensar en las tardes de verano, en atardeceres, en lealtad, en felicidad.
Desde hace años guardo una pequeña golondrina de cerámica negra recuerdo de casa de mis tías (las golondrinas de porcelana negra durante décadas fueron un clásico en las casas españolas), pero al tener mi piso no supe bien dónde colgarla, así que la dejé en un cajón a la espera de inspiración.

En Lisboa las golondrinas de cerámica son un souvenir muy habitual y en la habitación de un coqueto apartamento de la Alfama (AirBNB Feel Alfama at BCA, Cascão 18) encontré la inspiración. Varias golondrinas «volaban» sobre el cabecero de la cama en una habitación minimalista muy parecida a la mía.

En una calle también de la Alfama encontré una encantadora tienda local dónde me hice con varias de ellas, y adapté la idea en la pared del cabecero de mi cama.
Antes de colocarlas probé la distribución de dos maneras:
Con los puntos así marcados coloqué unos fija cuadros Fischer que no necesitan taladro y apenas dejan marcas al retirarlos y colgué las golondrinas.
Si no tenéis ocasión de pasar por Lisboa y no os importa dejaros un dinerito en un capricho, os dejo aquí las golondrinas de cerámica negra que más me gustan de la Real Fábrica Española, creadas a partir de los moldes originales de la fábrica de cerámica valenciana del artista G. Martinez. Me encantan porque son negras y blancas, con el esmaltado en un degradado precioso. Están disponibles en packs de 6 o también sueltas, empaquetadas en una caja con toda su historia bien contada en el interior.

Hoy por casualidad he entrado en la web de H&M Home, y… flechazo! He encontrado unas piezas en blanco y negro de metal repujado con puntos pintados, que me parecen ideales para el giro que le estoy dando a mi casa, para intentar darle más personalidad al «blanco nuclear» que lo inunda todo.
El macetero mide unos 15 cm de diámetro y lo mismo de alto.

El jarrón mide unos 30 cm de alto y 7 de diámetro en la parte superior. Creo que quedará muy bien junto al macetero.

El marco es para fotos de 15 cm x 10 cm, y completa el conjunto. Me gusta mucho la forma irregular.

Definitivamente creo que las piezas de color negro son muy resultonas, y éstas, en metal en lugar de cerámica como suelo verlas, me han conquistado a primera vista! La idea me ronda desde que conocí la casa de María Vázquez de DrLivinghome, que incluso tiene un DIY de cómo hacer una maceta decorativa de este estilo.
Espero recibirlas pronto, les espera su sitio sobre la cómoda de mi habitación.
Fotos: H&M Home, DrLivinghome.
Desde niña los pájaros han sido uno de mis animales favoritos y han estado presentes en mi vida, en especial, en casa de mi abuela mientras vivió su hermano, mi tío Francisco, que criaba canarios y tenía un aviario con perdices, faisanes y hasta una pareja de pavos reales. Me recuerdo de niña observándolos fascinada durante horas.

Por eso cuando descubrí a este enigmático pajarillo, de formas mínimas y color oscuro, me encapriché enseguida! Fue después cuando he sabido que se trata, nada más y nada menos, de uno de los iconos del diseño nórdico – escandivo desde los años 50.

La historia del Eames House Bird es curiosa. Fue popularizado por la pareja de diseñadores Eames, Charles y Ray, que adquirieron un señuelo de madera para cazadores de aves en sus viajes en las montañas de los Apalaches.


El pájaro negro, tallado y pintado se convirtió en una pieza central de la sala de estar Eames y pronto comenzó a aparecer en muchas de sus sesiones fotográficas de productos de forma que se convirtió en un modelo muy solicitado en los años 50.

Después de pensar y comparar precios, me decidí a adquirir una réplica, y estoy contentísima! Me parece que dónde lo coloque, queda bien. En especial lo prefiero en el salón, dónde lo iré cambiando de ubicación: en la zona del televisor, sobre el aparador o en alguna estantería.

El pobre no siempre ha conquistado a mis invitados a la primera, (incluso alguna vez han sugerido echarlo a volar por la ventana!) pero al final se acaban reconociendo que queda genial!
Esta semana he encargado a la Shop Online del Moderna Museet de Estocolmo una lámina que he visto en muchísimas fotos de ambientes nórdicos y escandivos por internet.

Los móviles de Alexander Calder (1898-1977) son las piezas más conocidas de este artista norteamericano. El de la lámina se conoce como The Forest is The Best Place y data de 1945.
De primeras no me hace mucha gracia decorar con objetos demasiado «tendencia» porque acabas teniendo una casa como la de todo el mundo, pero lo cierto es que esta lámina me gusta especialmente, me sugiere una sensación de limpieza y equilibrio, la veo elegante y sutil.

Me chiflan los relojes! es algo que he heredado de mi padre, que también sentía fascinación por ellos (lo recuerdo mucho dándoles cuerda y ajustando la hora cada vez que tenía ocasión). Los cuidaba y los respetaba de una manera muy auténtica.
Llevo meses pensando en el reloj de la cocina. Es un reloj importante, considero la cocina piedra angular de mi casa, el centro de operaciones, y el lugar elegido para el reloj es una pared muy visible, así que quería algo especial.
Me he dado un capricho y al final he elegido el reloj Flap de paletas de Habitat. Me encanta su estética antigua oficina de correos! como pienso mirarlo mil veces al día, creo que el derroche ha valido la pena!
