Tras tener en casa los muebles del comedor que os comentaba aquí, he decidido mantener la misma línea en el recibidor, y por no dar más vueltas he acabado encargando al mismo fabricante un módulo que sirva como mueble de entrada.
Tenía claro que lo quería de madera de nogal, no sólo como los del comedor, sino también como el del baño, que de hecho se ve desde el recibidor cuando entras en casa si está la puerta abierta, (que suele ser siempre!)

Por la medida de anchura disponible y por aprovechar el espacio para poder almacenar sin crear sensación de desorden, decidí encargar un módulo cuadrado con puerta y dos estantes en el interior. Además, ser una zona de paso necesitaba un mueble de poco fondo, pero suficiente para aprovechar el fondo disponible que me da la pared dónde está el radiador.

Otro aspecto clave y que tenía claro es que fuera suspendido, no me interesaban unas patas en ese espacio, ni por estética (visualmente) ni a efectos prácticos (limpieza).
Ya está colocado junto con un espejo rectangular de IKEA, de exactamente el mismo ancho que el mueble. El espejo GODMORGON de IKEA es muy sencillo y económico, totalmente plano, montado sobre 4 herrajes directamente sobre la pared.

Una vez con lo básico resuelto, el resto del recibidor ya lo seguiré decorando poco a poco, sin prisa.





