La semana pasada llegó a casa este pizpireto pajarillo de barro que encontré cuando me daba una vuelta por la tienda del Museo Picasso de Barcelona tras visitar la exposición de esta temporada.

Desde siempre los pájaros han sido uno de mis animales favoritos y han estado muy presentes en mi vida, en especial durante mi infancia, de la mano de mi tío Francisco que criaba canarios y tenía un aviario con perdices, faisanes y una pareja de pavos reales.

Me llamó enseguida la atención por estar hecho de barro, porque es áspero pero a la vez tiene una forma coqueta y por el color, que me encanta, muy al tono de los muebles. Hace tiempo que quería hacerme con alguna pieza de barro o cerámica rústica pero no encontraba nada que me encajara, y con esta pequeña figura ha sido amor a primera vista!
